Color y muerte en la arena
Concebido como un reportaje gastronómico, el proyecto de Daniel Vázquez nos traslada a un territorio de contradicciones. A través de una puesta en escena marcada por el color, la luz y el ritual, la serie revela la distancia entre la belleza formal del acontecimiento y la violencia que lo sustenta.
La presencia del toro introduce una tensión constante entre lo estético y lo irreparable. Su cuerpo, cargado de fuerza y dignidad, se convierte en el eje silencioso de una coreografía donde la muerte es asumida como parte del espectáculo. La arena funciona así como escenario y límite: un espacio donde la celebración convive con el sacrificio.
Las imágenes no buscan el juicio directo, sino la observación de esa fricción. Entre tradición, placer visual y consumo, la serie abre una reflexión sobre la relación entre cultura, representación y crueldad, dejando al espectador ante una belleza que no puede separarse de su consecuencia final.
Parte de esta serie fue publicada en Die Welt, situando el proyecto en un contexto documental y editorial internacional.